jueves, 6 de noviembre de 2008

John Wayne Gacy (1942-1994)


El vecino perfecto, todos los que llegaron a conocer a John Wayne Gacy lo describían como un hombre generoso, amistoso y trabajador, dedicado a su familia y comunidad.

John Wayne Gacy era un hombre de negocios, tenía una compañía de construcción, oraganizaba fiestas en su jardín para sus amigos y vecinos, se disfrazaba del payaso Pogo para divertir a niños hospitalizados y encabezaba organizaciones para lograr beneficios a la comunidad.

En sus fiestas, la gente coincidía en algo, su jardín olía muy mal. Él aseguraba que el olor se debía a un problema en sus tuberìas y siempre estaba posponiendo una supuesta visita al ayuntamiento para tratar de arreglar el problema.

El 22 de mayo de 1978, Jeffrey Rignall salió a los bares del New Town de Chicago. Mientras paseaba en la noche, un hombre de mediana edad y peso excesivo le cortó el paso con su coche y se ofreció a llevarlo. Rignall aceptó la invitación y en un descuido fue atacado desde el asiento del conductor con un pañuelo impregnado de cloroformo en la naríz.

Rignall despertó y vió a este hombre desnudo frente a él, exhibiendo una colección de objetos de tortura sexual y describiendo con exactitud cómo funcionaban y cuánto daño podrían llegar a producir. A la mañana siguiente, el joven torturado despertó bajo una estatua del Lincoln Park de Chicago, lleno de heridas.

En diciembre del mismo año, la madre del joven de 15 años Robert Piest empezó a impacientarse al ver que no regresaba del trabajo. El chico iba a entrevistarse con un tal Gacy que le había ofrecido trabajabar como albañil para él. La desaparición de Robert fue puesta en conocimiento del teniente Kozenczak del departamento de policía de Des Plaines. Entre sus investigaciones, el agente llamó a Gacy y estudió su historial penal, encontrando que Gacy había sido sentenciado e indultado por asaltar a un menor años atrás.

Gacy negó cualquier relación con Piest, pero la policía logró una orden de registro de su domicilio en la que se encontró el más completo arsenal de instrumentos de tortura jamás visto en la región. Pocos días hicieron falta para lograr que Gacy confesara.

El 22 de diciembre de 1978 Gacy confesó haber degollado por lo menos a 30 adolescentes que estaban bajo su casa. Confesó que para evitar gritos le tapaba la boca con medias a sus víctimas, todos fueron violados, ahorcados o degollados y finalmente les cortaba el cabello.

El 6 de febrero de 1980 se inició el juicio en contra de John Wayne Gacy. Durante el juicio, Gacy aseguró que existían “cuatro Johns", el contratista, el payaso, el vecino y el asesino y constantemente respondía con las palabras de uno y de otro. La defensa decía que las acciones eran impulsivas e irracionales debido a que estaba loco, pero los psicólogos demostraron lo contrario. Todos esos hechos y la declaración de Rignall, sirvieron para mandar al criminal a la camilla.

Gacy fue sentenciado a muerte mediante una inyección letal el 10 de mayo de 1994 en la Penitenciaría Estatal de Joliet, Illinois. Sus últimas palabras fueron "Besadme el culo".

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